EL RIVAL noticias | LA SENTENCIA SIN PRUEBAS QUE CONDENÓ A DAVID VILLAFAÑE POR LA MUERTE NATURAL DE SU NOVIA MARTA COUCEIRO FORZÓ LA CULPABILIDAD DE UN INOCENTE

MUERTE SÚBITA POR MIOCARDITIS

La sentencia de la Audiencia Provincial de Vizcaya utilizó datos circunstanciales y una muerte no concretada para condenar a un inocente

 

David Villafañe

La sentencia de Bilbao forzó la culpabilidad de Villafañe haciendo malabarismos jurídicos condenando un inocente. ER

 

David Villafañe tenía que ser condenado recurriendo al ‘porque sí’, sin importar la manera, forzando la culpabilidad de un inocente, todo eran dudas, nada estaba claro, era necesario una condena diabólica que condenase al joven por la muerte natural de Marta Couceiro.

Lo cierto es que la sentencia de la Audiencia Provincial de Vizcaya es para enmarcarla en un cuadro y exhibirla en la Universidad de Derecho de Deusto, para que sus alumnos aprendan lo que no se puede ni se debe hacer en derecho.

La sentencia se divide en dos partes para condenar a Villafañe, la primera parte es la relativa a la naturaleza del fallecimiento de Marta Couceiro, y la segunda parte es la relativa a la responsabilidad penal que le atribuyen a David Villafañe respecto de la naturaleza homicida que erróneamente concluyen respecto del fallecimiento de Marta.

La sentencia de Bilbao reconoce que fue condenado sin pruebas y recurrió a los indicios para condenar al acusado, en lo relativo a la presunta responsabilidad penal de Villafañe, señalando que los datos sólo apuntan en la dirección de que el acusado necesariamente tuvo que dar muerte a la joven, razonamiento de la sentencia absolutamente erróneo y categóricamente falso a tenor de todo el sumario al cual EL RIVAL noticias a tenido acceso.

La magistrada ponente que redactó la sentencia de Bilbao, hay que señalar por adelantado y con la más absoluta de las claridades que a la hora de responsabilizar penalmente al acusado, recurrió al diabólico y maléfico juego de criminalizar absolutamente todas las conductas del acusado para pretender convencer a los lectores potenciales de la sentencia que no se trata de indicios o datos circunstanciales, sino datos o indicios racionales de criminalidad, con la finalidad de forzar su condena.

Esto es absolutamente gravísimo, esta conducta es absolutamente temeraria por parte de la magistrada ponente de Bilbao y además la práctica del recurso a los pretendidos indicios que son inexistentes, va más allá, recurriendo a la prueba indiciaria incluso para determinar la causa de la muerte, que está absolutamente prohibido por toda la jurisprudencia de los Altos Tribunales tanto del Supremo, Constitucional y del Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. 

La jurisprudencia es radicalmente tajante, el hecho supuestamente delictivo que se atribuya al acusado deberá estar necesariamente acreditado por prueba directa y nunca jamás podrá ser acreditado por indicios, los indicios única y exclusivamente podrán ser utilizados para determinar la responsabilidad penal del hecho delictivo previamente acreditado por prueba directa, no se pueden construir certezas a base de probabilidades y conjeturas.

En definitiva, que los más Altos Tribunales de España y Europeo en su jurisprudencia prohíben taxativamente el recurso a los indicios para pretender acreditar un hecho delictivo, es decir, que el supuesto homicidio ha de venir acreditado por prueba directa para condenar a una persona.

La sentencia calificó de ‘sugerente’ los hallazgos de la segunda autopsia del cadáver que se encontraba en avanzado estado de putrefacción, y recurrió a descartar otras causas de muerte para pretender elevar esa calificación de ‘sugerente’ a la categoría de ‘objetiva’, malabarismos jurídicos diabólicos improcedentes y perversos.

La defensa de Villafañe ya alertó en su recurso de casación en 1999 que el recurso de los indicios para construir la naturaleza de la muerte de Marta está prohibido jurídicamente, y que en lo relativo a la pretendida responsabilidad del acusado no existieron indicios racionales de criminalidad, sino datos circunstanciales e independientes unos de otros. Lamentablemente la casación no fue correctamente atendida y confirmaron la condena de un inocente.

Que los forenses aportados por la defensa en su día en el juicio no concretasen la muerte natural, por las cuestiones que fueren, no quiere decir que automáticamente quede acreditada la muerte homicida.

Es cierto que los forenses durante el juicio no llegaron a ponerse de acuerdo, y ni unos ni otros, ni acusación ni defensa acreditaron con rotundidad absolutamente nada, ya hoy transcurridos muchos años después de sentencia firme, sabemos por el doctor Herrero y el doctor Frontela que la verdadera causa de la muerte es la miocarditis, y que en el pasado nadie supo verlo ni percatarse de ello, y el Instituto Nacional de Toxicología por omisión nada dijo tampoco al respecto cuando realmente reflejó dicha patología cardíaca en su informe y verdaderamente se encontraba ante la causa real del fallecimiento.

El tiempo le ha dado la razón a Villafañe, y como todos los inocentes amparados en revisión, debieron serlo también en casación, y en el propio juicio, lamentablemente los derechos fundamentales de Villafañe fueron vulnerados, y afortunadamente hoy por fin acredita mediante la ciencia y el mejor forense del país que Marta falleció por miocarditis y que nadie supo verlo.

El actual recurso de revisión aportado por la defensa de Villafañe en la actualidad es absolutamente diferente al recurso de revisión aportado en su día en el año 2013 en lo jurídico y en lo científico, pues aún coincidiendo en todos los extremos de la prueba pericial del doctor Herrero, el doctor Frontela va más allá y ve más que el doctor Herrero, además de acreditar por vez primera en el Supremo en relación a la necesidad científica de estudiar en la actualidad todas las muestras del corazón de Marta para completar el informe del Instituto Nacional de Toxicología que fue muy endeble, incompleto y carente de lo esencial, la elemental explicación científica de la patología cardíaca hallada en el corazón de Marta, que incomprensiblemente se omitió, máxime tratándose de la causa natural de la muerte.

(ver autopsia que desmonta el crimen por el que David Villafañe pasó por error judicial 20 años en prisión, actualmente esta prueba pericial está en el Tribunal Supremo)

(ver Recurso de Revisión de David Villafañe actualmente en el Tribunal Supremo)

(ver ampliaciones del informe pericial del Doctor Frontela que acreditan científicamente la necesidad de un nuevo estudio del corazón de Marta Couceiro, adjuntado al Recurso de Revisión actualmente en el Tribunal Supremo)

LAS CLAVES DE LA REVISIÓN DEL CASO DE DAVID VILLAFAÑE EN EL TRIBUNAL SUPREMO

(ver ‘DOCUMENTO JUDICIAL QUE ACREDITA LA INOCENCIA DE DAVID VILLAFAÑE’)

 

 

 

 

 

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