HUBO UN SEGUNDO ESTUDIO DEL CORAZÓN DE MARTA COUCEIRO REALIZADO POR EL INSTITUTO NACIONAL DE TOXICOLOGÍA

CONFIRMARON LA MUERTE SÚBITA CARDIACA

La especialista Beatriz Aguilera Tapia estudió en 2003 por segunda vez el corazón de Marta Couceiro confirmando la muerte natural

beatriz aguilera tapia

Beatriz Aguilera Tapia especialista del Instituto Nacional de Toxicología confirma la muerte natural de Marta Couceiro Gómez. ER

 

La patóloga Beatriz Aguilera Tapia, especialista del Instituto Nacional de Toxicología, estudió por primera vez el corazón de Marta Couceiro Gómez en el año 1995, cuando el juzgado a través de su forense Alberto Garay Azcona (perito de la primera autopsia) envió la víscera cardiaca a este Instituto de Toxicología, para realizar su correspondiente estudio microscópico, y concluir su correspondiente diagnóstico.

La patóloga se limitó a reflejar el hallazgo de un “foco microscópico de infiltrado linfocitario intersticial”, sin embargo omitió lo más importante de la investigación, el diagnóstico.

El informe incompleto provocó una concatenación de errores, causando que todos los especialistas pasasen por alto la patología cardiaca, y en consecuencia, pasaron por alto la causa de la muerte.

Años después de que David Villafañe fuese condenado en firme por el fallecimiento de su mujer Marta Couceiro Gómez, en concreto en el año 2003, la especialista Beatriz Aguilera Tapia sin orden judicial alguna, estudió por segunda vez el corazón de Marta Couceiro Gómez, junto con todos los demás corazones de Vizcaya por muertes súbitas, con la finalidad de realizar un estudio global de muertes súbitas cardiacas de todos los corazones de Vizcaya, incluidos los corazones del año 1995, momento en el que Marta Couceiro falleció por muerte súbita. Las técnicas empleadas por el Instituto de Toxicología en 2003 fueron las mismas que las empleadas en el año 1995, no siendo en absoluto las técnicas novedosas referidas actualmente por el profesor Luis Frontela que podrán determinar y concretar la verdadera causa natural del fallecimiento, la miocarditis.

La finalidad de dicho estudio era en relación a obtener conclusiones de las muertes súbitas cardíacas, y colaborar con el avance de la ciencia en las muertes súbitas cardiacas. Es un estudio global, por lo tanto las publicaciones científicas no referencian ninguna identificación concreta de ninguno de los fallecidos, sin embargo, los datos aportados en la investigación global encasillan y encuadran clarísimamente al corazón de Marta Couceiro entre todos los corazones  de Vizcaya estudiados en el año 2003 por la propia especialista Beatriz Aguilera Tapia, la misma especialista que estudió el corazón de Marta en 1995, confirmando en este segundo estudio extrajudicial (sin orden judicial) pero oficial (por estar realizado dicho estudio por el Instituto Nacional de Toxicología), que Marta Couceiro Gómez sí falleció por muerte súbita cardiaca.

En el informe emitido por el forense Dr. Vicente Herrero Hidalgo, en la página 17 de su informe, en su antepenúltimo párrafo, Herrero recoge que:

“En el estudio de muerte súbita en jóvenes de Vizcaya no se encontró patología estructural en el 18% de los casos de muerte súbita, el 20,8% entre los 15-29 años. (Estudio de 2003) (Tomado de Muerte súbita inexplicada, En busca de la “autopsia molecular”. Beatriz Aguilera Tapia, Mª Paz Suárez Mier. Rev. Española de PATOLOGÍA, vol 37 nº 1 2004.) (Muerte Súbita cardíaca con corazones estructurales normales; Beatriz Aguilera Tapia. Revista de la Escuela de Medicina Legal de Madrid, Mayo de 2007)”

Los ESTUDIOS HISTOPATOLÓGICOS DE VIZCAYA que Beatriz Aguilera Tapia realizó en 2003, dieron lugar a los artículos publicados por ella en 2004 y 2007. Los corazones estudiados son todos los almacenados y custodiados indefinidamente en el Instituto Nacional de Toxicología de Madrid, correspondiente a los fallecimientos de Vizcaya y anteriores al 2003, incluidos los del año 1995, fecha en la que fallece Marta Couceiro. El estudio abarca muchos años anteriores al 2003, año en el que se realiza el estudio global.

En el informe del estudio del corazón de Marta realizado por el Instituto Nacional de Toxicología, que es el documento del anexo 3 del informe del doctor Luis Frontela, en dicho informe histopatológico del corazón de Marta en su primera hoja, la última línea dice… “Motivo de la investigación. Muerte súbita del adolescente.” y en la segunda hoja en el ESTUDIO MICROSCÓPICO recoge el hallazgo del foco microscópico de infiltrado linfocitario intersticial,  estos datos son los que encasillan al corazón de Marta Couceiro en los ESTUDIOS HISTOPATOLÓGICOS DE VIZCAYA , todo ello confirma que el corazón de Marta Couceiro Gómez fue estudiado por segunda vez junto con muchos otros corazones del mismo perfil, ello CONFIRMA la acreditación de que el INSTITUTO NACIONAL DE TOXICOLOGÍA DE MADRID y la misma especialista que estudió el corazón de Marta Couceiro en 1995, la especialista Beatriz Aguilera Tapia, reconoce la MUERTE SÚBITA CARDÍACA de Marta Couceiro Gómez, posterior a sentencia firme, siendo un reconocimiento oficial de la muerte súbita natural de Marta y acreditación de la inocencia de David Villafañe por parte de la administración pública. Todo ello en el contexto de unos estudios por MUERTES SÚBITAS CARDÍACAS DE VIZCAYA.

El Instituto Nacional de Toxicología de Madrid es un organismo oficial adscrito al Ministerio de Justicia, y dicho reconocimiento en los ESTUDIOS HISTOPATOLÓGICOS DE VIZCAYA incluyen el corazón de Marta, haciéndose oficial la muerte natural de la fallecida Marta Couceiro Gómez.

Sin embargo la especialista Beatriz Aguilera Tapia sigue sin informar a la autoridad judicial respecto del diagnóstico de la patología cardiaca hallada en el corazón de Marta Couceiro en el año 1995, diagnóstico concretado en el año 2003 en un estudio global circunscrito a la muerte súbita cardiaca, confirmando oficialmente la muerte natural de Marta Couceiro, pero omitiendo la información del segundo estudio del año 2003 a la autoridad judicial, y en consecuencia, provocando involuntariamente que perdure el error judicial que nace en el propio Instituto Nacional de Toxicología de Madrid, error que padece el ciudadano David Villafañe García, que sigue condenado por la muerte natural de su mujer Marta Couceiro.

Villafañe depende judicialmente de que respeten su derecho fundamental a la tutela judicial efectiva, y autoricen un estudio completo del corazón de Marta Couceiro con técnicas novedosas que confirmarán la causa natural del fallecimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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